En Sabado
esperando por esperar y…
De tarde,
de sorpresa
sin buscarte, me encontraste, entre tanto tedio
abrumado por las horas, agobiado por la espera.
Ahora me doy cuenta de lo que sé, hace siglos,
desde el inicio del tiempo.
De nuestro tiempo.
Que imprescindible es mirarte para sonreír,
para seguir andando por el día sin quimeras
extendiéndose.
Que deleite mirarte y aferrarse a la vida,
para estar desde luego en otra ocasión, sólo para ti.
Aprendiendo y comprendiendo el amor
desde el brillo de tus labios.
"Que grato es extrañar, cuando sé que al día siguiente
amaneseremos juntos".
